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¿Por qué la inteligencia emocional es importante en un líder?

Como líder, ¿estás enfrentando desafíos al gestionar tus equipos de trabajo?





Estamos viviendo en un contexto en el que la velocidad del cambio y la complejidad del trabajo aumenta exponencialmente, generando una gran incertidumbre económica tanto para las empresas como para los colaboradores. Además es un período en el que múltiples generaciones colaboran en un mismo entorno laboral. La diversidad, aunque lentamente, finalmente comienza a ocupar un espacio en las agendas y la conciencia de los líderes organizacionales viéndolo como una de las palancas más efectivas para generar innovación y potenciar la creatividad que nos permite encontrar más y mejores soluciones a los dolores de nuestros clientes. De acuerdo a un estudio de Deloitte acerca del efecto pandemia en los millennials y la generación Z recomienda a las empresas y líderes hacer mucho mayor esfuerzo en escuchar puntos de vista, pues serán críticos para crear una nueva y mejor normalidad, porque de acuerdo a los que nos dice un estudio de Gallup, para 2025 los millennials representarán el 75 % de la fuerza laboral global. Esta generación tiene un nivel educativo más elevado, mayor participación en el sector formal y el rol de las mujeres en el trabajo y el liderazgo es mucho más activo.


No importa con quién estés tratando en este momento en tu día a día en cualquier aspecto de tu vida, todo nos lleva a las relaciones, ¿estás de acuerdo?; esa es la razón del por que la inteligencia emocional es vital. En las conversaciones a final de año, en las revisiones de desempeño, aparece que de las principales causas para trabajar en los líderes de las organizaciones es el déficit en la competencia emocional, incluída la dificultad para manejar el cambio, no poder trabajar bien en equipo, relaciones interpersonales deficientes.

En este artículo vamos abordar porque es importante y como podemos potenciar nuestra inteligencia emocional.


Para ello hagamos una primera pregunta: ¿Qué es Liderazgo? — puede que al querer responderla nos surjan otras preguntas antes de poder dar un concepto, revisemos — ¿qué es lo primero que viene a tu cabeza cuando piensas en un líder? busca en tus recuerdos un líder que te inspiró. ¿Qué emociones te genera pensar en esa persona y como impactó tu vida?


Te comparto una definición sencilla, liderazgo es un acto de servicio para enfocar, alinear y dar forma a un grupo de personas con un propósito significativo hacia resultados valiosos.

Ahora que ya tenemos claridad hagamos la pregunta ¿Qué es la Inteligencia Emocional y qué tiene que ver con mi liderazgo?


Para responder esta pregunta vamos a referenciar al que llamamos el padre en temas de inteligencia emocional Daniel Goleman, él señala que la inteligencia emocional es la capacidad de reconocer sentimientos propios y ajenos, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones.


Entonces, podemos inferir que las emociones tienen una carga energética considerable, lo cual nos impulsa hacia la acción y que las emociones son el puente entre el pensamiento y la acción. Y nuestras acciones determinan nuestros resultados, configurando nuestra vida.

Goleman identifica cinco aspectos principales de la inteligencia emocional: autoconciencia, autorregulación, motivación, empatía y habilidad social, por ejemplo, alguien que tiene una fuerte autorreflexión sería capaz de detenerse en una conversación acalorada, abstenerse de decir algo de lo que luego se arrepentiría.


Podrían detenerse en medio de la conversación, nombrar la emoción (regularmente se hace mentalmente), reconocer cómo se sienten y corregir el rumbo, ya sea alejándose de la conversación o respirando profundamente y cambiando el tono. Por supuesto, esto es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Revisemos brevemente cada aspecto:


Auto-conciencia

Goleman define que es la capacidad para identificar las propias fortalezas y debilidades, y de comportarse en el lugar de trabajo de manera de capitalizar las primeras y minimizar las segundas. La comodidad con uno mismo y “un sentido fuerte y positivo de autoestima” caracterizan a las personas que son conscientes de sí mismas. Parte de la autoestima es la voluntad de escucharse a uno mismo antes.


Autorregulación

Se relaciona con la conciencia de sí mismo y describe más específicamente la capacidad de controlar nuestras emociones, ya sean negativas o positivas, con el fin de mantener un comportamiento adecuado a la práctica profesional y la actividad. Goleman escribe acerca de la auto-regulación no sólo como un enfoque reaccionario ante escenarios que pueden empujar, movilizar y distraer, sino también como el impacto constante y deliberado de un ejecutivo en la cultura organizacional. Las personas que tienen control de sus sentimientos e impulsos -es decir, las personas que son razonables — son capaces de crear un ambiente de confianza y equidad. Tómalo en cuenta!


Motivación

Motivación representa la voluntad de logro — entusiasmo, empuje, ambición — independientemente de los obstáculos, y es otro tema constantemente reforzado por los líderes analizados. Los líderes motivados son competitivos — con ellos mismos y con sus pares por igual. Se fijan metas y emplean métodos de medición para cuantificar qué tan bien se han cumplido esos objetivos, si se ha hecho. Goleman sostiene que un líder potencial no se materializará en uno real sin una motivación suficiente: “Si hay un rasgo que casi todos los líderes tienen, es la motivación”. El líder más fuerte ve oportunidades donde otros no pueden y asume que todos los problemas se pueden resolver, y, más importante, está motivado para aprovechar esas oportunidades y buscar la resolución.


Empatía

La empatía tiene un propósito profesional, claro y concreto, y según Goleman “no significa adoptar las emociones de otras personas como propias y tratar de complacer a todo el mundo”. Él nos describe la comprensión intuitiva del líder de las necesidades no- técnicas del personal y la capacidad de comunicar esa comprensión efectiva, la importancia de la satisfacción del personal, sintiéndose respetado y escuchado, no puede ser subestimada.

La empatía también mejora la capacidad del líder para hacer que el personal se sienta respetado, por lo que este puede, a su vez, respetar a otros, fortaleciendo los esfuerzos constantes hacia la retención. Si te conviertes en un líder empático podrás desarrollar equipos fuertes que trabajan juntos de manera efectiva para animarse recíprocamente y realizar con éxito la misión de la organización.


Habilidad social

Es la capacidad de un líder de aprovechar las relaciones para promover sus ideas a través de la simpatía, confianza y respeto. Pero así como la línea no es clara entre la auto-conciencia, la autorregulación, la motivación y la empatía, la habilidad social representa también matices de los otros cuatro. Sin habilidades sociales, los otros cuatro componentes de la inteligencia emocional pueden caer por el piso. Goleman señala que, debido a que la habilidad social se basa en relaciones positivas, los líderes más exitosos pueden parecer no estar trabajando cuando están en el trabajo y, por tanto, la habilidad social puede ser el área más difícil de cuantificar.



-Ya las conoces, hagamos la parte difícil, evaluarnos como estamos e identificar qué podemos mejorar- Nos invito a la reflexión que nos lleve a generar un plan de acción.


Ahora que ya avanzamos en la base de conocimiento vamos a reflexionar para comenzar accionar:

¿Por qué es importante la Inteligencia Emocional?

desde como yo lo veo, es importante porque nos permite la capacidad de trabajar con otros de una manera altamente efectiva, lo que resulta en el éxito individual, de equipo y organizacional, y el ingrediente especial nos llena de satisfacción, lo que aumenta nuestro nivel de compromiso y motivación. Se dice hoy que las competencias emocionales son dos veces más importantes para contribuir a la excelencia que el intelecto puro, duro, además de sumarle la experiencia.


Otra cosa que es importante que tengamos en cuenta antes de comenzar en Cómo aumentar (o desarrollar) la inteligencia emocional, es que se puede aprender. Un concepto erróneo común es que sí no naces con ella, nunca la tendrás y eso no es del todo cierto. Si lo fuera, las compañías no estarían gastando millones de dólares en mejorar el nivel de inteligencia emocional en sus colaboradores.


Goleman señala, como mencionamos anteriormente, que debido a que la habilidad social se basa en relaciones positivas, los líderes más exitosos pueden “parecer no estar trabajando cuando están en el trabajo” y por tanto, la habilidad social puede ser el área más difícil de cuantificar, idea que que me lleva al propósito de Management 3.0: Que las personas sean felices en su trabajo logrando los resultados esperados.


Quiero compartir una propuesta concreta de Management 3.0 que nos puede ayudar a lograr el objetivo de desarrollar nuestra inteligencia emocional, es necesario enfocarse en tres áreas principales: liderazgo, estructura y cultura:

  • Liderazgo: Cree un entorno de trabajo seguro e inclusivo donde se valoren las opiniones, los comentarios y el trabajo de las personas. En este ámbito, es necesario ser un líder que escucha activamente y valora las aportaciones de su equipo.

  • Cultura: Promover la colaboración y la innovación. Una empresa sin colaboración no genera innovación y es necesario permitir que las personas experimenten, intercambien ideas y aprendan de sus errores. ( Diálogos de Mejora )

  • Estructura: Tener una estructura organizacional clara y alinear las metas y objetivos con el equipo. Con este aspecto, la gerencia puede ayudar, por ejemplo, con el uso de OKR. ( Objetivos y resultados clave )

Finalmente, me gustaría compartir mi definición favorita de líder tomada de las reflexiones del libro “El líder que no tenía cargo”: Influir en los demás y trabajar con ellos como si fueras una estrella, sea cual sea tu posición laboral. O Reconocer y aprovechar las oportunidades que se presentan en épocas de cambios radicales. O Descubrir los secretos de la innovación profunda.


Un líder es cualquier persona que asume la responsabilidad de mejorar primero a sí mismo y luego a mejorar el entorno, ya sea un equipo, una empresa, la sociedad o el planeta.

Recuerda que para ser un buen líder es esencial saber liderarse a sí mismo, y esta probablemente resulte ser, una de las tareas más complicadas. Por eso, si quieres conocer las claves para ser un buen líder, animate a profundizar, experimentar, revisar y mejorar !



¡Les deseo éxitos en su viaje de liderazgo!


Carol Amaya de Orellana

Agente de transformación | Liderazgo positivo y con propósito |

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